Desconectando durante las vacaciones

Desconectando durante las vacaciones

¿Quién acepta el reto de desconectar durante las vacaciones?

Me encanta la sensación de los fines de semana o viajes en los que llevo el teléfono pero lo dejo guardado en un cajón o sin datos encendidos para poder disfrutar a mi familia o simplemente tener unas horas de lectura sin interrupción.

¿Hace cuánto no se sientan a comer con sus hijos, su pareja o amigos sin tener el teléfono sobre la mesa? ¿Hace cuánto pasan una hora de actividades con sus hijos sin permitir que el sonido del correo, mensaje o cualquier notificación los interrumpa?

Hay días que debemos estar conectados con la oficina, pero hay otros que debemos aprender a dejar los pendientes ahí y disfrutar de la vida. Hay momentos que vale la pena vivirlos con la persona que tenemos al lado de nosotros físicamente y no con la que nos está mandando un mensaje desde otro lugar.

Recuerdo con mucho cariño las vacaciones en las que mis papás eran solamente de nosotros. Días enteros de actividades sin que ninguno estuviera pendiente de otra cosa. La tecnología no tenía tantos avances, así que disfrutábamos de tiempo de calidad.

Recuerdo también las ocasiones en las que mis papás salían a cenar a casa de algún amigo y nos quedábamos en casa solos, cuando ya teníamos edad para hacerlo. Lo único que dejaban era el teléfono de la casa donde estaban por si necesitábamos algo y la verdad nunca lo hicimos.

Mis papás aún viajan con ese chip y cuando se van de vacaciones solos, lo único que nos dejan es el nombre del hotel con los datos donde podemos localizarlos si  necesitamos algo. Así viajaban cuando eremos niños y  adivinen que, nunca tuvimos que marcar el número de teléfono que dejaron.

La comunicación inmediata que tenemos ahora es increíble y ayuda a que trabajemos desde lejos o nos conectemos con familia, amigos, hagamos reservaciones, compremos cosas y una lista infinita de cosas que consideramos útiles.

Sin embargo, en esa conexión constante se nos olvida vivir la vida y el momento. Los viajes con nuestros hijos, los instantes durante las vacaciones nunca volverán a repetirse de la misma manera. Es mejor recordar haberlos vivido al máximo y no mientras contestamos el chat de la amiga o el correo del jefe que puede esperar unas horas.

Tenemos una dependencia enorme a estar conectados y se nos olvida lo sano que es desconectar por unas horas para vivir el momento. Los invito a hacerlo estas vacaciones, ¿les parece el reto? Estaré esperando sus experiencias.

Fotografía

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