soy tu mamá no tu amiga

Soy tu mamá antes que tu amiga

Quiero tener la confianza de mis hijos pero también quiero que quede claro soy tu mamá antes que tu amiga.

Muchos de los papás de hoy crecieron en casas donde las órdenes de papá y mamá no eran cuestionadas, era una autoridad bien delimitada que te hacía respetar a tus padres pero no facilitaba el crear un vínculo más allá de la paternidad, que creía a pies juntillas el que una buena nalgada a tiempo valía la pena.

El convertirte en padre te da la oportunidad de guiar a tus hijos con tu propio estilo, con tu propia historia y de padres autoritarios hemos pasado, en algunos casos, a padres permisivos que temen la reacción de sus hijos a cada instante.

Somos una generación de papás que quieren ser más amigos que padres y yo no estoy del todo de acuerdo. Trabajo día a día en construir una relación de confianza entre mis hijos y yo, una comunicación que me permita guiarlos de mejor manera y estar ahí cuando más lo necesiten. Pero no confundamos, soy mamá antes que amiga.

Comparto la filosofía de crianza en la que los niños necesitan todo el amor que puedas darles para que se desarrollen de manera integral, el amor no mal cría, así como la inexistencia de límites sí lo hace.

Creo que los niños necesitan límites claros para crecer de una manera integral, esos límites no tienen que ser impuestos con golpes y distancia, sino con amor. Mano de hierro en guante de seda, como bien dice mi madre.

Quiero que mis hijos sepan que siempre estaré ahí, aunque no me guste la decisión que hayan tomado, sin embargo mi postura no será la de la amiga fiel que acepta todo. Aún me faltan años por recorrer, pero es un tema que hablo continuamente con mis hijos y quiero estar cerca, pero que sepan que soy su madre antes que su amiga.

Una amiga es alguien a quien le cuentas todos los detalles de tu vida, en quien confías y sabes que te ayudará a hacer las locuras propias de la edad porque piensa igual que tú. El estilo de mamá al que yo anhelo llegar es esa mamá con la que puedes hablar y confiar, pero que de ser necesario perderá la amistad temporal de mis hijos si necesitan un cambio de camino o aprender de un error.

El tiempo me dirá si estoy en lo correcto, pero yo creo que esos desencuentros temporales se entienden con el tiempo cuando maduras y a la larga los agradeces.

Fotografía

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