soy invisible ante tu telefono

Mamá soy invisible ante tu teléfono

Es fuerte pero nuestros hijos muchas veces quisieran gritar: “Mamá soy invisible ante tu teléfono”…

Mamá y papá quisiera ser tu celular
para que me cuides de no caerme,
para que no me sueltes de tus manos,
para que me lleves a todos lados,
para que rían cada vez que me vean,
para que vean si aún tengo energía,
para que tomen un trapo y me limpien cada vez que esté sucio,
para que duerman a mi lado,
para que sea lo primero que vean al despertar,
Solo por eso quisiera ser tu teléfono celular.”

Autor desconocido

Sí, hay alguien que se interpone en nuestras relaciones personales, pero sobre todo en las relaciones entre hijos y padres, ese es nuestro teléfono inteligente, con todas esas aplicaciones que tanto nos solucionan la vida, esas redes sociales que parecen estar más vivos que nosotros mismos y esa manía de llevarlo a todas partes.

La tecnología puede ser nuestra mejor aliada si la sabemos utilizar y la dosificamos, pero ahora que podemos ser localizables y alcanzables en cualquier sitio nos hemos olvidado que nuestra vida sigue avanzando, nuestros hijos crecen y esos mensajes que parecen tan importantes realmente son obsoletos o pueden esperar.

Pareciera que lo que pasa en esa pequeña pantalla tiene más importancia y valía que la sonrisa de nuestro hijo, que escucharlo cuando nos habla, que el tomarlo de la mano para dar un largo paseo sin que nadie nos interrumpa.

Una amiga solía decir que se sentía celosa de las novelas que veía su mamá porque cada tarde cuando comenzaban ella tenía el poder de hacerse transparente, inexistente y no había manera que su mamá le contestara algo más que un sí o un no vacío.

¿Se sienten reflejados con la escena? En el caso de mi amiga dejaba de existir por unas horas cada día, pero ahora nuestros hijos compiten contra un artefacto que tiene toda nuestra atención y al que le damos prioridad ante cualquier relación e incluso nos acompaña al baño y a la cama.

Creo que tenemos que revisar nuestras prioridades y poner en la balanza el uso de la tecnología para nuestro beneficio y la vida misma que se va entre chats, artículos y fotos compartidas

Las palabras del poema son fuertes y espero que nos ayuden a poner en perspectiva el uso sano de este tipo de artículos, la vida sigue y no regresa, tu teléfono siempre puede esperar al menos 30 minutos.

Fotografía

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