Dejarlos solos sin decir adiós

Dejarlos solos sin decir adiós

No se vale dejarlos solos sin decir adiós. El salir sin despedirnos de nuestro bebé por no escucharlo llorar solo evita que veamos la escena, el bebé se queda confundido y con sentimiento de abandono. Podemos hacerlo de manera diferente.

¿Les ha pasado que al intentar ir a la habitación contigua el bebé llora y demanda la presencia de mamá como si lo hubieras abandonado?

¿Han intentado dejarlo un rato en su habitación para ir a contestar una llamada y el bebé no entiende la ausencia de mamá?  ¿Y qué tal cuando mamá debe salir de casa y el bebé se queda con la abuela o la nana?

Hay una etapa en la que el bebé comienza a darse cuenta de todo lo que hay a su alrededor de una manera más consciente y los segundos o minutos de ausencia de mamá le crean confusión y angustia.

Es esa etapa en la que comienza a explorar el mundo por sí mismo, ya se sienta e incluso puede gatear.

Este bebé que quiere comerse al mundo demanda la presencia de mamá y no entiende que mamá deje la habitación por unos minutos, él se siente abandonado.

Cuando mamá solo va a la habitación continua, ese abandono es más manejable pero cuando mamá sale de casa hay quienes prefieren salir sin despedirse para evitar ese momento de llanto.

Al salir sin despedirnos de nuestro bebé para no verlo llorar solo estamos protegiéndonos a nosotras mismas de ese momento, el niño se dará cuenta a su debido tiempo y llorará de la misma manera sabiéndose ahora si abandonado porque no sabe ni entiende a donde fue mamá.

Los bebés por pequeños que sean entienden nuestras palabras aunque actúen como si no lo hicieran. Y el querer evitar una escena no evita que esta suceda.

Hablen con sus bebés e intenten crear una rutina en la que él confié y se sienta seguro del regreso de mamá.

Si sabemos que la agenda de mamá cada vez incluye más salidas y por más tiempo es importante ir preparando al bebé para ese momento.

Esa preparación la podemos ir haciendo desde pequeños. Así como es maravilloso el tenerlo en brazos el más tiempo posible hay momentos en que el bebé debe entender que mamá no puede tenerlo en sus brazos.

Uno de ellos es la cocina, un bebé no debe estar cerca de mamá cuando este cocinando, es peligroso. Lo que hacía con mi pequeña era sentarla a la entrada de la cocina y de ahí me veía cocinar mientras platicaba con ella. Ella jugaba y yo cocinaba.

Cuando fue creciendo, a veces la dejaba sentada en el centro de su habitación. Ella jugaba y me veía hacer cosas desde ahí o incluso yo me sentaba en el pasillo. Comencé a hacer pruebas y decirle, Miranda voy a contestar el teléfono, ahora vengo.

La primera vez fue llanto pero después se fue acostumbrando a que mamá siempre volvía pronto. Meses después mi agenda me pedía salir y una nana la cuidaba por 40 minutos. Hable con ella y le explique por qué mamá iba a salir y que iba a tardar.

La primera vez solo me despedí y me quede en la sala, escuchando como reaccionaba. La segunda vez me fui 20 minutos hasta que me fui los 40 minutos y ella aprendió que mamá volvía.

Insisto que el evitar una escena no impide que suceda y si el bebé no sabe que pasa o porque mamá no vuelve el periodo de llanto se prolongará y esas escenas se convertirán en algo cotidiano.

Hablemos con ese ser maravilloso e independiente, démosle armas para sentirse seguro y para que confíe en que mamá siempre vuelve cuando lo prometa. Ya sea después de 1 minuto, 5 o toda una mañana, mamá vuelve cuando lo dice.

Fotografía

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