La imagen de la mujer en la publicidad y nuestros niños

La imagen de la mujer en la publicidad y nuestros niños

La publicidad esta presente y al alcance de nuestros hijos desde pequeños y aunque hemos mejorado aún hay mucho por hacer por la imagen de la mujer objeto que se plasma en la mayoría de medios.

El otro día mi hija me sorprendió con esta pregunta al ver la portada de una revista con una modelo con un escote muy pronunciado, mamá, ¿por qué las mujeres tienen que salir enseñando los pechos en las revistas?

La dejé hablar y siguió mencionando situaciones en las que las mujeres aparecían “muy sexies”en películas o en anuncios de relojes y ella realmente no entendía la razón o en que se relacionaban. Antes de responderle me di la oportunidad de sentirme muy orgullosa por ese juicio crítico que el hermano también compartía.

Hemos crecido en una sociedad en donde los roles de género están muy marcados y aunque estamos tratando de hacer una diferencia con nuestros hijos, los medios masivos son lo suficientemente fuertes como para seguirlos utilizando e influenciando a nuestros pequeños sin que nosotros los percibamos.

El cuerpo de la mujer es hermoso y debemos tener derecho a mostrar poco o mucho según nos sintamos, a amarlo independientemente de sus formas sin tener en mente el estereotipo de belleza que todos hemos comprado.

Me encantó percibir molestia en mi hija cuando me hizo las preguntas y los pequeños análisis que me hacían pensar en una percepción de la violencia de género que nunca creo que me haya cuestionado tan pequeña.

Quiero que mi hija tenga la autoestima suficiente para verse al espejo y amarse por quien es, amar cada parte de su cuerpo y defenderlo si es necesario. Quiero que sea libre de vivir su sensualidad cuando ella lo decida y conocer los rasgos que la hacen ser femenina dentro de su personalidad de guerrera.

Ni mujeres ni hombres debemos ser objetos de nadie, ni siquiera para que un comercial sea recordado. Mujeres y hombres debemos ser tratados con dignidad y respeto. Estamos a tiempo de formar un juicio crítico en nuestros hijos por el cual puedan saber que los hace crecer y que los denigra, que los empodera y que los hace convertirse en uno más de la masa que solo sigue lo que le piden.

Nuestras niñas, pero también nuestros niños, deben aprender a respetar y amar la belleza que existe en las mujeres, apreciarlas por lo que son y dejar de verlas como el perfecto envoltorio para la venta de un producto.

Poco podemos hacer con las palabras, pero a través de nuestros actos podemos enseñarles que podemos ser femeninas, sensuales, sentirnos bien con nosotras mismas y vestirnos con lo que decidamos que nos haga sentir bien ese día.

Fotografía Pixabay 

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