Tocarte de manera correcta puede cambiar tu vida

Tocarte de manera correcta puede cambiar tu vida

Nuestras manos pueden dar mucho amor, cocinar un platillo exquisito, llenar de cariño a nuestros seres queridos, escribir una carta, pintar un cuadro, confeccionar el mejor vestido y muchas cosas más. Son nuestro mejor aliado para crear y a veces se nos olvida que además de dar placer pueden hacer mucho más por nosotros mismas.

A veces olvidamos que esas manos que están listas para dar un cariño pueden salvar nuestra vida dándole años de salud con solo aprender a tocarnos y autoexplorarnos los senos. Octubre es el mes que celebra la sensibilización sobre el cáncer de mama y los números que comparten diferentes organizaciones son alarmantes.

En México, aproximadamente cada 2 horas muere una mujer mexicana por cáncer de mama y la OMS lo tiene clasificado como el cáncer más frecuente en las mujeres tanto en países desarrollados como en países en desarrollo, la diferencia entre uno y otro es la tasa de supervivencia debido a la detección temprana o tardía de la enfermedad.

He encontrado versiones que se contraponen cuando hablamos de la autoexploración pero la realidad es que gran parte de las veces, la autoexploración lleva a una detección de la enfermedad en una etapa temprana, lo que significa mayor posibilidad de sobrevivir con una buena calidad de vida.

Como mujeres debemos aprender a tocar nuestros senos, sin tabúes ni penas. Es nuestro cuerpo y debemos conocerlo. Debemos de hacer de la autoexploración un hábito mensual, no te quitará mucho tiempo y te dará mucha tranquilidad. Comienza a tocarte los senos una vez al mes, elige los días después de tu periodo ya que es la etapa en que las mamas estarán menos inflamadas. Si ya estás en la etapa de la menopausia, elige un día que sea fácil de recordar como el primero o el último del mes.

Has una cita con tu ginecólogo y pregúntale como debes autoexplorarte y que deberás sentir. En la salud no hay que tener vergüenza así que se clara en las preguntas y si no entiendes algo vuelve a preguntar.

Debo confesarles que cuando yo comencé a hacerlo me asuste porque sentía texturas diferentes en mi seno, había zonas que eran como arena, otras como hojuelas de avena y en otras ocasiones hasta pequeñas burbujas.

Ante la duda llame a mi ginecólogo hasta que me explico lo que era normal y el mensaje principal fue el siguiente: lo más importante es aprender a conocer cada uno de mis senos, que texturas hay en cada área y llamar al doctor ante cualquier duda.

Tenemos que conocer al máximo nuestro cuerpo y esto incluye nuestros senos. Aprende a tocarte una vez al mes y llama al doctor ante cualquier duda. Y tú, ¿ya te autoexploraste? No olviden su visita regular al ginecólogo y la mastografía una vez al año a partir de los 40 años.

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