el fanatismo de la maternidad

El fanatismo de la maternidad

La maternidad nos transforma y hay ciertas verdades que nos hacen convertirnos en fieras cuando hablamos de ellas.

La maternidad nos cambia en muchas maneras y en varios aspectos de nuestra vida, pero nunca me imaginé que el tema pudiera convertirnos en unas fanáticas de la maternidad que solo entiende, cree y defiende, incluso con crueldad, lo que piensa.

Siempre he sabido que cada cabeza somos un mundo, cada persona crecemos en diferentes ambientes y eso junto con nuestra genética y lo que nos toca vivir nos hace tan únicos.

Aun siendo criados por mismos padres resultamos ser adultos que pensamos de manera bastante diferente a la de nuestros hermanos.

La maternidad me encanta pero hay ciertos temas como la lactancia, el parto natural, cesárea o tipos de crianza, que pueden crear un caos en una conversación cuando el fanatismo está presente.

Cada mujer que hemos vivido estas etapas tuvimos experiencias distintas que sumadas a nuestras maneras de ser y creencias las hacen aún más únicas.

Esa diversidad es muy buena, el problema es cuando tomas la bandera de una de ellas y arrasas con cualquiera que piense distinto a ti.

Si la tuya es la lactancia materna, desprecias a cualquiera que no haya amamantado, cuando te sumas al movimiento del parto natural incluso consideras menos mujer a alguien que tuvo a sus hijos por cesárea y los ejemplos continúan.

Pensar distinto es valioso, el problema es cuando comenzamos a hacernos daño por nuestras creencias.

El fanatismo no trae cosas positivas en ningún tema y me da tristeza como las mujeres nos podemos hacer daño en lugar de escuchar la experiencia de la otra y aprender de ella porque siempre existe algo que aprender.

La crianza debería ser un tema en el que mostráramos respeto por la otra, aunque no compartamos sus ideas. Podemos expresar esas diferencias siempre que defendamos la idea, luchemos por ella sin hacerle daño a la mujer que piensa diferente a ti.

¿Les ha ocurrido a ustedes? A mí me paso en un foro, me llamaron menos mujer y madre por haber tenido a mis hijos sin cesárea sin ni siquiera escuchar a otras. Leí como destrozaban a otra porque decía que no tenía leche materna. Obviamente me salí de ese foro y no volví a entrar.

La maternidad hay que vivirla con amor desde el respeto y aquí no solo se incluye el respeto por nuestros hijos, sino por las mujeres que están dando su mejor esfuerzo, que se están dejando la vida en intentar ser la mejor mamá que ellas creen que pueden ser.

Podemos inspirar con nuestro ejemplo, hablando de los beneficios del parto natural, lactancia y crianza con apego pero no se vale juzgar y herir a la otra mujer que piensa diferente a ti.

Enseñemos con el ejemplo, unámonos como género y no permitamos que el fanatismo en la maternidad nos haga daño y nos separe. ¿Cómo les ha ido en este tema? ¿Sienten que hay alguno que las apasiona tanto que las hace perder la cabeza o han sido víctimas del fanatismo? Me encantaría leer sus experiencias y lo que opinan al respecto.

Fotografía

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