Mis 9 años de depresión post parto

Mis 9 años de depresión post parto

La depresión post parto es tan real como la existencia de un nuevo bebé en casa, sin embargo el aceptarla toma tiempo, a mi me tomo 9 años.

En un recorrido en carretera hace una semana recordé un divertido y caótico viaje que hicimos cuando mi segundo bebé tenía 4 meses.

Largas horas en carretera, paisajes hermosos y yo solo pensaba que ese era el lugar ideal para morirme. Yo solo pensaba en dejarlo pasar, en la felicidad de haber amado, tener dos hijos y las ganas de partir.

Mi niña tenía apenas 2 años así que entre los dos me arrastraron por la vida y me llenaron de la vitalidad suficiente para seguir pero algo en mi se encontraba roto.

Los niños fueron creciendo, mi día seguía lleno de actividades y yo lo llenaba aún más con trabajo fuera de casa o proyectos que podía hacer mientras los veía crecer.

Mi vida era perfecta, un esposo que me amaba y dos niños sanos que crecían como la hierba en primavera; sin embargo yo no era feliz.

De tiempo en tiempo tenía mis crisis y lloraba y solo me atrevía a expresar que no entendía como ni podía ser feliz a pesar de mi hermosa vida.

De esas crisis tenía que salir adelante hasta que mi cuerpo dijo basta enfermo gritando lo mal que estaba mi alma.

Aún así no me di cuenta hasta ahora que me encuentro sana y que he encontrado una salida a esa tristeza.

Mientras hablaba con mi esposo me recordó la depresión que tuve con mi primera bebé. Me describió como lloraba diario y lo mal que me sentía y yo solo le decía que tenía que continuar porque tenía a la niña que dependía de mi.

Lo que más me impresiona es como borre esos momentos de mi memoria, los guarde en un cajón tan lejano que parece que me hablara de otra mujer.

La depresión post parto existe, es real y necesitamos darnos la oportunidad de aceptarla aunque la vida siga.

Mi vida siguió y puedo decir que a pesar de todo estos últimos años como madre han sido maravillosos pero creo que necesitaba ayuda y no me di la oportunidad de tenerla.

Ahora con la distancia puedo ver como nos abrumamos con la responsabilidad de una nueva vida y con todo lo que esto representa.

Los cambios cuando llega un bebé a casa son inmensos no solamente a nivel físico, tu cuerpo cambia, sino también tu dinámica laboral, de pareja y familiar.

Son cambios que muchas veces no estas lista para tomarlos y la urgencia de sacar un ser humano adelante te permiten avanzar con una enorme herida que necesita ser atendida.

Hablemos de la depresión, de la tristeza, de la incapacidad de ser madre en algunos momentos y seamos empáticas con esas mujeres.

Busquemos ayuda cuando sea necesario y no tengamos pena al hacerlo, la maternidad es un hermoso regalo que remueve demasiadas fibras y se vale pedir ayuda.

Fotografía

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