La presión para ser hombrecito

La presión para ser hombrecito

Vivimos en un mundo con muchos cambios y nos sentimos orgullosos al respecto sin embargo sigo viendo señales claras que no dejan de ser una presión para convertir a los niños en hombrecitos.

Las personas somos hermosas tal y como somos sin embargo tenemos la manía de etiquetarnos a cada una según nuestros gustos, aptitudes y defectos. Esas etiquetas que sabemos son tan dañinas las vamos cargando desde niños y somos muchas veces los adultos quien las imponemos.

Tengo la fortuna de tener hijos muy amigueros así que he visto crecer de cerca muchos niños con diferentes personalidades y aptitudes. Cuando estos niños son pequeños las diferencias no sé notan tanto, sin embargo hay una edad en la que los niños que son más reflexivos y poco físicos comienzan a destacar del resto.

Hay niños sensibles y esa sensibilidad no los hace menos hombres, hay niños a los que no les gustan los deportes y prefieren el teatro, la música e incluso el baila. Hay otros pequeños que son amantes de cualquier deporte de pelota, arriesgados y buscan el peligro a todo momento.

Cada persona es distinta y muchas veces los niños lo aceptan mucho mejor que los adultos y somos nosotros los que sin darnos cuenta seguimos incluso presionando a nuestros hijos o a sus amigos para que muestren una valentía que no tienen que mostrarle a nadie.

He visto de cerca como los niños aceptan, respetan y quieren a los niños sensibles del grupo y como los niños sensibles disfrutan con sus amigos atrevidos y divertidos.

Sin embargo he visto como en ciertas situaciones los papás son los que se sienten incómodos al convivir con niños más sensibles dentro de un grupo de niños atrevidos.

He observado como los papás son quien, sin intención, ponen la etiqueta y la divulgan con otros adultos enfrente de los niños. Eso en mi opinión es una presión para los pequeños con otros tipos de intereses y es una manera de decirle al resto del grupo que su amigo es diferente.

Quiero volverles a recomendar que vean el documental “The Mask You Live In” (La máscara con la que vives). Un básico para cualquier persona que trate con niños del género masculino.

Dejemos que nuestros hijos exploren su valor y acepten y respeten a otros aunque sean diferentes.

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