Aturdida con las redes sociales

Aturdida con las redes sociales

Soy de esos seres que extraña las llamadas telefónicas y los cafés con las amigas para ponerte al día de tu vida y hoy me siento confundida, con una crisis bloguera y un poco cansada de las redes sociales.

Me encanta escribir pero últimamente he desarrollado una aversión inmensa por todo lo que esta sucediendo en mi teléfono. Hay demasiada vida dentro de él cuando sé que la vida que realmente cuenta esta afuera de ese aparato que suena y me llena de mensajes todo el día.

Me siento completamente partida en dos porque por un lado quiero enseñarles a mis hijos que la vida real, de carne y hueso es la que importa y por otro lado mis chats de whats app están más vivos que nunca, conocidas y desconocidas compartimos vida y sus pesares por Facebook y si no visito twitter me quedo sin las noticias.

Quiero vivir el día a día sin estar al pendiente de tantos mensajes, de tanta información que me abruma. Una vez más, me encanta escribir, me encanta compartir pero creo que me siento un poco perdida en ese espacio inmenso sin fondo que es el internet.

Me cuestiona mucho como nos desenvolvemos en esos grupos inmensos de Facebook, algunos muy positivos porque he encontrado una unidad de género aparente que en otros espacios es inexistente. Sin embargo ¿por qué necesitamos contarle nuestra vida, nuestras preocupaciones o desahogarnos con miles de mujeres que realmente no conocemos?

Y después vienen los niños, todas esas aplicaciones y juegos que los están desarrollando de manera muy distinta pero que están desarrollando a edades muy tempranas una especie de adicción a esos aparatos que parecieran que nacen pegados a nuestras manos.

Mis hijos tienen una vida muy intensa en el día a día y esperan con ansia el tener unos minutos para correr a los juegos y a lo que sucede en el Ipad mientras yo esperaba con ganas una tarde de juegos. Hoy los veo y me preocupa esa ansiedad si no llegan a tocar un aparato en todo el día.

La semana pasada asistí al primer concierto con mis hijos, música para jóvenes y una manera muy distinta de disfrutar la música; cada uno de ellos tenía un aparato en la mano grabando lo que sucedía y posteando en las redes en lugar de los bailes en grupo que existían en mi época.

El internet llegó para quedarse y tiene demasiadas cosas positivas solo que tenemos que aprender a usarlo y no permitir que un aparato sea el que controle nuestras vidas, nuestra autoestima y la de nuestros hijos. Hoy me siento abrumada y sé que pasará pero me gustaría encontrar el mensaje adecuado para mi y para mis hijos, para dejarlos ser felices en la vida digital sin importar que nuestra esencia esta fuera de ella.

Fotografía gracias a pixabay

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