Amor Incondicional

El amor incondicional

El amor va cambiando de cara y de forma a lo largo de tu vida, algunas muestras de amor son muy intensas y otras inocentes. Generalmente nuestro primer contacto con el amor es a través de nuestros padres, después se suma el de los hermanos, abuelos y la familia en general hasta que llegan los primeros amigos.

De los amigos pasamos al primer amor y es ahí cuando me pregunte por primera vez si existía el amor incondicional, un amor a prueba de todo, del tiempo, de la monotonía, del enojo y honestamente me conteste que no podía existir esa clase de amor.

La vida me dio la oportunidad de enamorarme intensamente del hombre que hoy en día es mi pareja, el que me sigue haciendo vibrar y al que amo; una vez más me dio por analizar la existencia del amor incondicional y me di cuenta que el amor de pareja solo existe si ambos tienen la voluntad que esto suceda.

El amor incondicional lo encontré en el momento que me converti en madre, fue hasta ese instante en el que entendi que lo que sientes por un hijo no tiene límites, es indescriptible y es para siempre. Es un amor que a veces es difícil explicar y sientes que el corazón se queda pequeño porque lo que sientes es enorme. Es un amor que se va alimentando con caricias, miradas y pequeñas sonrisas que te van permitiendo conocer a ese ser, a ese bebé que parece perfecto y que por ahora te pertenece, por unos años.

Con el tiempo ese amor se intensifica mientras van creciendo y mostrando su personalidad. Hay momentos que me pueden volver loca pero eso no cambia lo que siento por ellos. No puedo imaginar la vida sin mis hijos y aun cuando estoy disfrutando un momento conmigo misma aparecen en mis pensamientos.

Caminar con ellos, tomándoles la mano, es una de las experiencias que más atesoro en el corazón. Esas manos que van cambiando de tamaño y que buscarán su propio camino y solo volverán a tomar mi mano muy de vez en cuando.

Es un amor atemporal porque pueden pasar los años y siempre querrás a tus hijos a pesar de los sinsabores que le pueda traer la vida a esta relación. Observo el amor que tiene mi madre por nosotros, por cada uno y solo ahora que yo también lo soy puedo entender que ese sentimiento siga vivo a pesar de que cada uno de nosotros tenemos ya nuestra propia vida.

Es un amor compartido porque puedes sentirlo por cada uno de tus hijos, el sentimiento te atrapa con cada uno de tus hijos. Es un amor que a veces duele cuando las dudas te invaden, sería tan sencillo resolverles la vida pero tienen que vivir sus propias experiencias y sé que en algún momento sus lágrimas de dolor me taladraran el alma pero solo así podrán crecer libres.

Es un amor sin condiciones porque simplemente los amo sin importar el físico, manera de ser, manías y locuras. Son mi vida y mi corazón se llena de felicidad con solo pensar en su existencia. Nunca había sentido un amor tan pleno hasta que me convertí en madre y ahora sé que se puede amar de una manera incondicional, ¿se sienten ustedes de la misma manera?

Fotografía flickr.com

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