Un nuevo embarazo

El deseo de un hijo cuando el tiempo ha pasado

Tengo ya una época deseando un tercer bebé pero creo que por las razones equivocadas. Quiero sentir una vez más la esperanza de una vida dentro de mí, el calor de un cuerpo que crece al ritmo de mi corazón y que se alimenta mientras lo amamanto.

Sin embargo cuando despierto cansada y con poca paciencia me doy cuenta que el tiempo ha pasado y que quizá lo que necesito es encontrar un proyecto que me de toda esa esperanza y calidez que mi cuerpo y mi espíritu necesita.

Recuerdo con mucho cariño lo bien que se sentía ser el centro de atención mientras estaba embarazada, todo el mundo te cuida y tiene atenciones contigo. Sé también que todo eso se acaba en el momento que nace el bebé y todo ese amor y atención se transfiere a ese ser lleno de vida y esperanza.

Recuerdo el sentirme bella, productiva y con ganas de crear pero ahora ha pasado el tiempo y me encuentro cansada. Tampoco he olvidado las desveladas, los cambios de pañales y las épocas difíciles que pasas como pareja.

Por otro lado me encantaría darles a mis hijos una muestra de vida cercana al acompañarme en mi embarazo y al tener un nuevo hermano sin embargo sé que la pueden aprender de otras maneras. Me encanta mi familia, adoro a mis hijos y a mi esposo y por experiencia conozco lo mucho que cambia con la llegada de un hijo.

Como pareja a veces te encuentras en la cuerda floja mientras encuentras el terreno común en el que ambos luchen por lo mismo. Del primer bebé salimos victoriosos de los tropiezos y con el segundo nos fortalecimos como pareja, ¿será justo o necesario poner en riesgo todo por lo que hemos trabajado ahora que nuestro hijo más pequeño tiene 6 años?

Estás son palabras al viento y deseos que no puedo negar pero que van en contra de la decisión que tomamos hace un tiempo. Ya son más de 4 años de que cerramos la fábrica de bebés y aunque la operación es reversible siento que sería tentar a la suerte cuando todo ha salido tan bien hasta ahora.

Mis ganas de otro hijo se suman, en ocasiones, a las de mi marido pero ambos sabemos que sería trabajar a la inversa y que cambiaría demasiado nuestro estilo de vida. No puedo negar que hay días que me encantaría poder gritar la notica de un nuevo embarazo y pero en el fondo creo que las razones no son las mejores.

Debo buscar en mí ese cariño, esa calidez que añoro y esa esperanza para seguir adelante. No debo centrarlas en el deseo de una nueva vida porque solamente estaría pensando en mí. Estás líneas son tan privadas que no sé si me atreveré a compartirlas pero si lo hago y me lees, ¿Qué me dirías? ¿Te ha pasado a ti? ¿Cómo transfieres esas ganas a un proyecto de vida?

Foto de Emiliano Horcada/flickr.com

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2 respuestas a El deseo de un hijo cuando el tiempo ha pasado

  1. joanna dijo:

    hola!
    cuando lei tu post me identifique de inmediato, aunque yo no tengo cirugia ni nada por el estilo, pienso demaciado en volver a embarazarme, lo deseo mucho, pero creo que solo es miedo a salir de la zona de confort en la que se encuentra mi familia, ahora estamos muy bien tengo dos pequeños de 6 y 7 años, y casi estoy segura que no me quedare con las ganas de volver a sentir la vida dentro de mi, y si fuera tu te diria has lo mismo, no te quedes con las ganas al fin y al cabo un hijo es algo de lo que nunca te arrepentiras, saludos!

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