Mañanas adormiladas

Mañanas adormiladas

Me encanta disfrutar de estas pocas mañanas en las que gozamos de unos minutos extra en la cama para poder escuchar la plática de mis hijos y aprovechar el momento para llenarlos de cariño.

Esta semana ha sido especial, sin horarios fijos, solo para disfrutar de unos días en casa y actividades divertidas. Huele a vacaciones y los niños por primera vez se están despertando después de las 7 de la mañana.

Me encanta pasar por sus habitaciones y verlos dormir plácidamente porque normalmente la pila comienza desde las 6 de la mañana. Regreso a la cama para aprovechar un poco más y van llegando a acurrucarse conmigo.

La mañana silenciosa me permite disfrutar aún más sus voces cuando me cuentan lo que soñaron, su personaje favorito o cualquier tema que tengan en esa hermosa cabecita. Generalmente uno se despierta después del otro así que los disfruto a cada uno.

Sus pláticas profundas o divertidas son una delicia mientras están entre mis brazos. Adoro acariciarlos y decirles lo mucho que los quiero. Después llega el turno del que estaba aún dormido y se repite la rutina de caricias y pláticas tranquilas sin que el reloj ni la prisa nos interrumpa.

Son mañanas adormiladas que después nos llevan a un día de ocio y vacaciones. Son tan pocos estos días sin planes que los estoy atesorando. En los viajes siempre hay actividad, la próxima semana emprendemos otro y después nos alcanza la rutina.

Hoy solo quiero compartir estos momentos con ustedes.

Foto: © Dron – Fotolia.com

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