Mamá estresada

Me convertí en mamá bipolar por un día

Pase en un mismo día de estar encantada con mis hijos a querer salir corriendo de mi casa porque ya no aguantaba un momento con ellos. ¿Será esto bipolaridad o solo cansancio?

Seguramente a ustedes también ya les ha pasado y tomo la palabra bipolaridad con el respeto debido sin querer hablar de la condición como tal, solo de unos altibajos en mi estado de ánimo que me llevaron a la desesperación hace unos días.

Sin darle más vueltas les cuento el día en que me convertí en una mamá bipolar. Comencé el día con acumulación de cansancio pero contenta porque justamente ese día mis hijos no tenían escuela y podríamos tener un día divertido sin agenda.

Solo tenía un compromiso de trabajo en el que ellos me tenían que ayudar un poco estando tranquilos. Llegaron las personas que estaba esperando y nada más fue que entrarán cuando mis hijos se convirtieron en pequeños demonios que no escuchaban ni entendían.

Me quería morir de la desesperación y los quería hacer cachitos porque no había manera de hacerlos entender que la reunión era seria y que si me ayudaban terminaría muy pronto y nos iríamos a jugar. Los minutos pasaron y yo sentía como me hervía la sangre según pasaba el tiempo y aquellos estaban muy volados, no había manera de que se tranquilizaran del todo.

Opte por subirme al coche con ellos y llevarlos al parque para que a todos nos diera el aire libre. Los niños lo pasaron genial y sacaron la energía acumulada. Me divertí junto con ellos pero quedaba una parte de mal humor en mis venas.

El cólico menstrual hacía de las suyas y mientras regresábamos a casa solo tenía un pensamiento: estar sola por unas horas, correr lejos de casa y dejarlos un rato con alguien. La realidad es que esa hubiera sido la solución pero desde hace meses no tengo con quien dejar a los niños y me urgía un tiempo para mi sola.

Los niños se contagiaron de mi mal humor y comenzaron a pelear entre ellos hasta porque la mosca volaba. Les pedí que cada uno jugara por su lado, cada uno en su habitación mientras yo trataba de trabajar en la sala, territorio neutral.

No tenía intención de cocinar ese día así que pedí comida a domicilio. En el momento que colgué el teléfono se soltó tal tormenta que la comida no pudo llegar y pese a mi mal humor tuve que preparar algo para los niños. Lo único bueno es que tenía un poco de lasaña del día anterior.

Los minutos de la tarde pasaban y yo no conseguía quitarme ese mal humor del cuerpo, en verdad lo único que quería era salir corriendo lejos de mi casa y del hecho de ser mamá. No quería saber nada de mis hijos y como mi marido percibió el mal humor por el auricular prefirió llegar un poco más tarde.

Los pequeños ya estaban tranquilos pero yo había pasado de ser la madre más adorable por la mañana a la madre más distante porque no tenía ganas de estar con ellos. Llegó papá y sin dejar pasar más tiempo sugerí una cena fuera de casa.

Caminamos solo unas cuadras, cenamos pero el monstruo seguía dentro de mí  y me impedía disfrutar de sus risas como hacemos siempre, de la plática con mi esposo y de una pequeña caminata nocturna antes de acostar a los niños.

Me fui a la cama malhumorada, con ganas de no hablar con nadie y segura de que la bipolaridad había habitado en mi por un día. ¿Les ha sucedido a ustedes? ¿Han tenido esa clase de altibajos tan fuertes y la urgencia de querer alejarse un rato de los niños?

Por favor necesito leerlas y saber si soy la única loca que siente esto o si existimos unas cuantas con pequeños momentos de locura.

Fotografía de © JackF – Fotolia.com

Share to Google Plus
Más galerías | 8 comentarios
Esta entrada fue publicada en mamás. Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a Me convertí en mamá bipolar por un día

  1. Karla dijo:

    Hola, aveces creo que yo soy mamá bipolar indefinida, estoy en la etapa con mi adolescente de 12 , volvi al trabajo formal por medio tiempo y solo algunos dias a la semana, pero cada vez que me voy a trabajar es como unrespiro, ya me cnase de ser la bruja que siempre corrige y da instrucciones, no puedo dejar de hacerlo porque pienso que es mejor obligarlos en ocasiones hacer lo debido a que despues me reclamen por no decirles esto era por tu bien.

    Saludos

    Mamá bipolar half time

    • Mamá bipolar half time. Gracias por compartir tu experiencia, es gratificante saber que otras sienten igual que yo. La maternidad es hermosa pero a veces demanda demasiado. Saludos Susana

  2. mas de una vez. Mi peque aún no inicia clases así que estamos juntos 24/7 y hay momentos en los que estoy enferma que solo quisiera tirarme a descansar y no saber nada o ahora que inicie la maestría en el primer modulo estaba con algunos problemas para terminar mi trabajo final y ese día Angel estuvo muy demandante, hora antes del cierre sin querer tiro agua sobre la computadora, yo ya estaba a punto de llorar, creo que esos momentos de empezar bien y terminar mal ( o viceversa) son parte de este camino
    saludos y abrazosos
    Rosa C

  3. Mel Reyes dijo:

    ja! Aunque solo tengo un bebé y apenas tienen 14 meses, hay días que lo único que deseo es salir corriendo de la casa. Al menos mi esposo ya reconoce esos días y tan pronto llega del trabajo se hace cargo del baby para que yo me vaya un rato a dar una vuelta. La maternidad no es fácil, y definitivamente le transmitimos nuestras energías a nuestros hijos. En días así, trato de repetirme internamente que “los días son largos, pero los años son cortos” 😉 ¡Te entiendo full!

  4. Querida, todas tenemos días así, que queremos revolear todo por al ventana.

    Es importante recordarnos que no somos super mamás y que tenemos nuestros ratos!! ES HUMANO! Y no por eso te conviertes en mala madre!!

    Ya esta abierto el #AmomiBlog de hoy.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *