Huellas en la piel

Huellas del tiempo

Las arrugas y esas pequeñas manchas que el paso por la vida nos regala son la muestra de lo vivido. Veo mis manos y al regresar de cada viaje o visita a la playa descubro un recordatorio de los momentos bajo el sol.

Por las noches, cuando me desmaquillo o en la mañana al lavar mi cara encuentro esas pequeñas muestras en mi piel de que los años van pasando y dejando una huella en mí. Podría decir que no me importan pero sería mentirme a mí misma, me doy cuenta como mi piel va cambiando y aunque me gusta cuidar mi piel de la mejor manera, esas huellas silenciosas siguen su curso.

Sin embargo puedo decir que no cambiaría por nada esas pequeñas señas que son el recuerdo de todo lo que he vivido. Cada risa, cada lágrima, cada día intenso de juegos o aventuras al aire libre, cada huella en mi piel es un recuerdo de lo vivido.

Intento que la vida saludable se refleje en mi piel, alimentación, sueño, cremas y protectores solares y algunas cremas, pero sé que el tiempo pasa y se queda en nuestra piel, en nuestro corazón.

Hace ya algunos años una dermatóloga me dijo que mi piel había recibido en la infancia todo el sol que debería recibir en toda mi vida. Las experiencias de sol debían quedar fuera de mi vida debido al antecedente de cáncer en la piel en la familia y la sensibilidad de mi piel.

Intentaba cuidarme al máximo hasta que mis pequeños llegaron y temo decir que el sol necesita ser parte de mi vida. Me cuido mucho pero me encanta disfrutar de las actividades al aire libre con mis hijos.

Recuerdo la mamá de una amiga que tenía la piel como la mía, blanca como la leche y así la conservo usando guantes para conducir y para cualquier actividad al aire libre. Obviamente nunca jugaba con sus hijos cuando había sol y mucho menos iba a la playa.

Su piel cambio de edad de una manera muy diferente a la mía, seguía tersa y poco arrugada pero nunca vivió una tarde de juegos o un día en la playa. En mi caso prefiero gozar con mis hijos, intentar vivir al máximo  y no encerrarme en una burbuja sin sol para cuidar que mi piel no tenga manchas.

Cuando vamos a la playa estamos a la sombra las horas en las que el sol es más fuerte y peligroso para la piel, aun así llegan las queridas manchas y arrugas. Cada mancha adicional, por pequeña que sea la noto pero no me arrepiento ni cambiaría un segundo de mi vida por una piel tersa y sin manchas.

Adoro cada huella del tiempo en mi piel, esas señales inequívocas de estar disfrutando al máximo de la vida. Y ustedes, ¿qué opinan al respecto?

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4 respuestas a Huellas del tiempo

  1. Mel Reyes dijo:

    ¡Tan cierto! ¡Prefiero mil veces tener marcas/manchas en mi piel que perderme unas horas de entretenimiento con mi pequeño!

  2. wow, estremecedor !!! y es una advertencia para el resto de nosotras!

    tuve semana de locos con el #Blogging30, apenas paso. abrazos!

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