anemia

El hierro cambio mi vida

Es impresionante como uno da por sentada la salud hasta que nos falta y lo más alarmante es como dejamos que los síntomas estén ahí, de manera callada sin escuchar nuestro cuerpo.

El hierro ha cambiado mi vida dos veces, una en mi persona y la otra en la de mi hijo. Un solo elemento que no esté presente en nuestro cuerpo en la cantidad adecuada y comenzamos a sufrir las consecuencias.

Mi hijo fue el primero en sufrir las consecuencias, era un niño delgado que crecía mucho pero constantemente lloraba. No es que fuera un llanto irracional sino que se cansaba o desesperaba con frecuencia. Su personalidad no lo ayudaba ya que le toma tiempo el adaptarse a los cambios.

Al ir creciendo de manera saludable no detecte que ese llanto y cansancio era por falta de hierro. El límite llego cuando sus uñas comenzaron a romperse fácilmente y yo empecé a analizar su manera de comportarse.

Acudimos de inmediato al pediatra. Una buena dosis de hierro y mi hijo cambio completamente, dejo de llorar por todo y se convirtió en el pequeño que es hoy. Aún los cambios le cuestan trabajo pero su madurez y el estar saludable lo han ayudado muchísimo.

En mi caso, comencé a sentirme cansada desde hace un año. Era un cansancio que yo atribuía a las mil y unas actividades en las que me gusta estar involucrada. Me decía a mí misma que siguiera adelante pero comencé a estar muy irritable. A la irritabilidad le fui sumando una pérdida de memoria impresionante, un querer hablar y no encontrar la palabra exacta aunque en mi cerebro la tenía.

A mi debilidad se le sumo una diarrea presente en mi vida de manera continua. Así que los últimos meses mi energía duraba hasta la hora de la comida, al grado que necesitaba recostarme después de comer. No era un gusto era una necesidad que me hacía sentir mal conmigo misma porque dejaba de hacer cosas con los niños.

Pasamos por el susto de tener una enfermedad grave pero solamente tengo una anemia crónica terrible debido a que mi cuerpo no absorbe el hierro. Estoy ya en tratamiento y comienzo a ver mejoras, es un proceso a largo plazo y aún hay cosas que investigar.

Les comparto mi historia para que no les pase lo mismo que a mí, para que escuchen su cuerpo y acudan al médico cuando se sientan mal. En mi caso la alimentación muy saludable parece que ayudo a que mi cuerpo no entrara en un estado peor.

Aliméntense sanamente, hagan ejercicio y cuídense mucho. No hay porque acostumbrarnos a sentirnos mal.

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2 respuestas a El hierro cambio mi vida

  1. Yery dijo:

    Yo tuve anemia cuando era pequeña. En realidad fue principio de anemia, pero quedaron secuelas en mi cuerpo y mi estado anímico. Si no consumo hierro, mi palidez se hace más extrema, y me canso de todo. Ahora tengo que vigilar a mi hijo para que no pase algo similar porque a veces no quiere comer nada. Gracias por compartir.

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