Compras con niños

Día de compras con niños

Un día de compras es un placer al que pocos pueden resistirse, sin embargo, cuando sumas a la ecuación los niños puede resultar en un día muy divertido o una experiencia estresante que nadie quiera repetir.

Creo que a todos nos gusta comprar cosas nuevas y los niños no son la excepción. Los niños son inquietos y cuándo no conseguimos que los abuelos o los tíos los cuiden mientras nosotros compramos, debemos planear con calma este gran evento familiar.

A nosotros nos encanta ahorrar dinero y hacer un viaje anual para comprar la ropa de los niños. Las primeras ocasiones lo hicimos solos y ahora ya es una tradición viajar con los niños a comprar su ropa y lo que necesiten para el año.

Claro que hemos pasado momentos estresantes pero también otros muy divertidos que han compartido en ir de compras en toda una tradición familiar que incluye hasta comida especial.

Para hacer del las compras un día especial solo hay que combinar ciertos ingredientes que quiero compartir con ustedes hoy. Espero que les sirvan y nos compartan los suyos:

1.- Elegir la hora, día y lugar es elemental para tener un día de compras exitoso. En lo posible intenta que sea un día en que tu puedas estar tranquila, acompañada y dedicada a la compra y a los niños. Si puedes comprar todo en un mismo centro comercial es mucho mejor. Los traslados cansan a toda la familia.

2.- Antes de comenzar es muy importante que te asegures que los niños estén descansados y sin hambre. No hay nada como el hambre y el cansancio para poner al límite a los niños. Los adultos también somos menos tolerantes si estamos cansados y con hambre.

3.- Paciencia, por favor. Es irreal imaginar que los niños no se bajaran de la carriola o que estarán sentados todo el día. Intenta enfocarte en la compra y pídele a tus hijos que te ayuden tratando de estar lo más tranquilos posibles.

4.- Reglas de seguridad. Los niños deben permanecer en la misma tienda que tú y dentro de tu campo de visión. Dales unos metros de acción pero no les permitas correr por toda la tienda porque después es muy estresante no encontrarlos o imaginar que salieron sin ti.

5.- Juegos durante la compra: Si sabes que hay algo que los apasiona como dibujar o alguna actividad que pueda llevarse de manera sencilla a una tienda, llévala en tu bolso y utilízala cuando ya los niños estén demasiado aburridos para permanecer tranquilos cerca de ti.

Otra cosa que los suele divertir es probarse sombreros o inventar una historia con la ropa que se están probando. De esta manera puedes lograr ver como les queda la ropa y ellos juegan mientras lo hacen.

6.- No corro, no grito, no me escondo: Para los niños las tiendas es el paraíso ideal para encontrar escondites en los lugares menos pensados. Correr, descolgar ropa y quitar etiquetas puede ser una gran fuente de diversión. Habla con tus hijos acerca de lo que esta o no permitido para que ellos también sepan que tanto pueden o no explorar.

7.- Paciencia: Se que suena repetitivo pero la necesitarás porque para los niños todo es un juego y puede que para ti el noveno pantalón que les pruebas o te pruebas no sea divertido.

8.- En los probadores: Olvídate de la privacidad al probarte ropa así que mejor lleva la ropa interior con la que te sientas cómoda porque seguramente dejaran la puerta abierta en algún momento.

Los probadores son ideales para jugar con ellos y entretenerlos con canciones, juegos de palabras o historias. También son un lugar cerrado en el que puedes estresarte muy fácilmente. Busca opciones para mantenerlos tranquilos y si las cosas se ponen muy difíciles el teléfono o el ipad puede ayudar a entretenerlos por un rato.

9.- Descansos: Es importante recordar la rutina de los pequeños. Procura darles de comer a sus horas y si no estás segura de que la comida que tendrás al alcance les gustara, lleva algún refrigerio que sepas que los nutre y les encanta. Si es la hora de la siesta del pequeño, más vale dar unas vueltas en la carriola fuera de las tiendas hasta que se duerme que tenerlo llorando a tu lado mientras todo el mundo se estresa.

Si los niños son más grandes, recuerda que ellos también se cansan. Busca un espacio fresco donde puedan tomar algo y descansar un rato para seguir comprando.

10.- Mente abierta: Busca el lado divertido de las cosas y pruébate cosas ridículas o prendas que quieras comprarte pero con un estilo que haga reír a los niños.

Aprende de los niños y saca lo mejor de las compras. Si te relajas y buscas la manera de conectar con tus hijos puede ser una gran experiencia para toda la familia.

¿Cómo son sus experiencias de compras en familia? ¿Qué les ha funcionado para lograr comprar lo que desean? Compartan con nosotros para aprender de sus consejos.

Para más consejos de compras les dejó aquí unas ligas:

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2 respuestas a Día de compras con niños

  1. Uy, con Maia casi casi q imposible… en lo q me detengo a ver una blusa, esta nena se escondió entre las prendas y bueno, paro cardíaco!

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