Viaje romántico

Un corte nuevo de pelo, un manicure que me debía desde hace un año y la ilusión de pasar unos días increíbles al lado de mi esposo. Así me encuentro hoy, con la tranquilidad de saber que mis hijos lo están pasando bien con los abuelos, yo tengo un poco de tiempo para trabajar y en unas horas todo será empacar para unos días para disfrutarnos.

El viaje es de trabajo pero al ir juntos buscaremos esos toques y momentos que conviertan unas horas del día en algo romántico, tiempo de calidad en pareja. La emoción sale por mis poros y como dice una amiga parece que tengo la maleta hecha debajo de la cama. Tal cual como tal, no está, pero si las ganas y la disposición de sumarme a cualquier oportunidad de viaje.

Los peques encantados de estar unos días con sus abuelos, sus primos y sus tíos. Me despedí de ellos por la mañana, los abrace y los dejé con un desayuno en camino para tomarse en la cama de los abuelos. Que consentimiento.

Tiempo para escribir, para inspirarme y sobre todo, tiempo para estar juntos.

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