Playa

Mateo y sus 5 años

Te veo hijo y no puedo creer lo mucho que has crecido y el amor tan grande que siento por ti. Mi pequeño que me mantiene siempre alerta pues a veces me dices cosas que parecieran venir de la cabeza de un adulto y a veces me desarmas con tus ganas de seguir siendo un bebé.

Hace 5 años ya conocía parte de tu personalidad desde mi vientre, siempre tenaz y con ganas de que el mundo supiera que tú estabas ahí. Naciste y nos hiciste una familia completa en la que todos nos necesitábamos unos a otros.

Mateo, tu sonrisa me derrite y esa cara de ternura me hace querer comerte a besos. Me observas a cada momento con esa cara tierna  y esos ojos profundos. Tu mirada dice mucho más que tus palabras, esas palabras que me pueden poner a temblar por su profundidad o me hacen reír a carcajadas por las buenas puntadas.

La vida te ha hecho un observador nato y cuando decides algo no hay alguien que te haga cambiar de parecer. Las cosas comunes no te gustan, a ti te gustan las cosas especiales, las cosas que son difíciles de conseguir y la terquedad te lleva a conseguirlas o a volver locos a tus padres.

Te encanta la música, tienes una sensibilidad nata y puedes bailar desde rock and roll hasta una cumbia con el mismo ritmo y encanto. Un día me dices que serás cantante de ópera y a la semana de rock. La música, el arte y tú son uno mismo.

He aprendido muchas cosas de ti y le agradezco a Dios cada minuto que hemos pasado juntos. Me has enseñado a amar sin límites a pesar del cansancio, a reír a carcajadas y a admirar obras de arte desde una perspectiva que nunca había sentido.

Los cambios te llevan tiempo pero cada vez vas aprendiendo más de ti mismo y te vences con más facilidad. Puedes llorar por la cosa más sin importancia pero ante la enfermedad o las cosas que te duelen de verdad, muestras una entereza que muchos adultos envidiarían.

Me encantaría entrar a esa cabecita y saber si estoy siendo clara en mis mensajes, saber si el amor que te tengo lo expreso con la claridad que necesitas para sentirte seguro. Te amo hijo y me encanta la oportunidad que me da la vida al tenerte a mi lado.

Puedes sacar de mi lo mejor o lo peor en un minuto y me gusta que el balance siempre está cargado hacia lo positivo. Me enredo en mis palabras y en mis sentimientos por ti y me olvido que estas líneas son para decirte ¡Feliz Cumpleaños!

Se feliz y sigue siendo tal como eres. Eres un ser magnífico y no permitas que nadie te diga lo contrario. Sigue encontrando esa gran fortaleza que tienes dentro de ti para salir adelante.

Te amo y que Dios y la vida te llenen de bendiciones.

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