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Terminó el colecho por ahora

Hace casi ya tres semanas que ninguno de los pequeños llega a nuestra cama y tengo que aceptar que extraño despertar entre sus brazos. Nuestro colecho siempre ha sido un colecho peculiar, nuestro llamado colecho intermitente en el que los pequeños comenzaban la noche en su cama y a las pocas horas se pasaban a la nuestra.

Sin embargo hace ya varios días que los pequeños se quedan en su cama y despiertan de mejor humor. El proceso fue paulatino y como en todo, su decisión. Ellos eligieron el momento y creo que volvieron a tomar a la mamá por sorpresa.

La vida pasa demasiado rápido y he disfrutado cada instante de mis pequeños sin embargo siempre que pasamos una etapa me quedo con ganas de más de la misma: lactancia por ejemplo. Los niños van creciendo y nos dan la pauta, somos los adultos los que nos gustaría detener el tiempo para siempre.

El proceso se fue dando poco a poco. A comienzos de este año era ya imposible dormir los cuatro juntos y nuestra fórmula perfecta ya no estaba funcionando: Nena (5 años), papá, nene (3.5 años) y mamá. Los peques siempre han sido niños grandes físicamente, lo heredan del papá, así que uno de los adultos terminábamos en la cama de uno de ellos.

Hablamos con ellos y acordamos tomar turnos, cada noche uno de ellos se iba a nuestra cama. Dormíamos mucho mejor y por las mañanas se incorporaba el que había dormido en su cama. Estuvimos así unos meses pero había ocasiones en que terminábamos los cuatro en la cama desde temprano.

Una de esas mañanas en las que amanecimos después de haber dormido los cuatro juntos fue el detonante para el cambio. Estaban incómodos y porque no, decidieron molestar al de junto con patadas y ruidos para que nos levantáramos todos.

Ese día hable con ellos mientras comíamos. Les explique que el compartir la cama es algo increíble pero debes respetar el sueño del de junto y si no quieres respetarlo o necesitas más espacio, lo mejor era dormir en su propia cama.

Basto la conversación para que lo entendieran y a partir de ahí cada uno prefirió su espacio y duermen en su cama. Debo confesar que los extraño y ahora me tomo más tiempo en despertarlos, para abrazarlos y tenerlos en mis brazos unos minutos antes de comenzar el día.

Otra cosa que creo que influyó es que los pequeños están haciendo más ejercicio durante el día y al ir a la cama se encuentran exhaustos. Se terminó el colecho por ahora, me gusta pensarlo de esta manera porque nuestra cama siempre estará abierta cuando la necesiten, siempre existirá un lugar para ellos.

Los hijos crecen y es increíble acompañarlos en este proceso. Aprovechen cada etapa al máximo, duran demasiado poco para mi gusto.
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2 respuestas a Terminó el colecho por ahora

  1. que lindo leer experiencias donde el colecho se vive con tanta naturalidad. un abrazo desde buenos aires.

  2. Muchas gracias por tus palabras.

    Susana

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