¿Qué te gusta? ¿Qué me gusta?

Este fin de semana probamos una dinámica que nos ayudó mucho a conocernos mejor y a crear un espacio para escuchar realmente lo que piensan nuestros hijos y que ellos conozcan más de nosotros.

Mientras íbamos en el tráfico hablamos con los dos pequeños de la importancia que tiene el expresar lo que sienten, lo que les gusta, lo que no les parece, lo que piensan, lo que los divierte, lo que los atemoriza, etc.

Se reían al escuchar las cosas que no saben de nosotros como papás, cada uno comenzamos a contarles cosas de niños y fue ahí que se me ocurrió la siguiente dinámica:

  • Por turnos cada quién iba respondiendo la siguiente pregunta ¿qué le gusta a papá? Debíamos decir al menos una cosa o una situación que le gustará.
  • Cada uno de nosotros íbamos respondiendo qué le gustaba a papá y al final papá nos contaba algo que le gustará y que no hubiéramos mencionado.
  • Después cambiábamos de persona hasta que terminamos con los cuatro.
  • Al terminar la pregunta de ¿qué le gusta a….? Pasamos a ¿Qué no le gusta a …..? y repetimos el proceso.

Fue muy interesante ver como respondían los niños de lo que nos gustaba a cada miembro de la familia, lo que les gustaba a ellos mismos. Y lo más interesante fueron las contestaciones de lo que no nos gustaba a cada miembro de la familia, esa fue más complicada de contestar.

Me dejaron sin habla cuando respondieron lo que me gustaba: «pasar el tiempo con la familia», dijo mi pequeño, e «ir al parque juntos», expreso mi hija. Lo que no me gusta es que me despierten y que griten en el coche.

Fue un termómetro muy sano para ver cómo nos perciben como padres, como personas y como se perciben a sí mismos. Los invito a realizar esta pequeña dinámica de vez en cuando, es una manera de conocernos mejor cada miembro de la familia y de darles un espacio a los niños para saber qué piensa, qué les gusta, qué quieren?

Les sugiero que utilicen esas horas muertas del tráfico o cuando estén todos los miembros de la familia reunidos en la mesa para que puedan ver sus caritas. Es una dinámica para crear un espacio en el que cada uno se sienta libre de expresar realmente lo que siente. Hay una regla muy importante: No se vale juzgar.

¿Se animan? Me encantaría escuchar sus experiencias.

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