Concientizando a todos acerca de las quemaduras con agua caliente y los niños

Justo hace unas semanas escribí un artículo que hablaba de la seguridad que debemos tener en la cocina con los niños y en general, con las cosas calientes. Hoy quiero volver a tocar el tema y quiero compartir lo que le pasó a mi pequeña este fin de semana para que no le suceda a nadie más.
Los papás muchas veces estamos conscientes de que un accidente puede pasar en un segundo y puede cambiar la vida del ser más querido que tienes a tu cuidado. Podemos tener todas las normas de seguridad en casa pero al salir de ella hay cosas y personas que salen de nuestro control.
No intento controlar todo el mundo que gira alrededor de mis hijos, no sería sano para nadie. Sin embargo creo que es necesario que las personas estén conscientes de los riesgos de los líquidos calientes y la repercusión en los niños y en cualquier persona. Nuestra noche mexicana estuvo a punto de convertirse en una desgracia.

Este año celebramos el 15 de Septiembre fuera de casa. A mí me toco preparar unos sopes para complementar el pozole. Llegamos temprano porque aunque yo tenía los guisados ya preparados, los sopes los hago en el momento para que estén más ricos.
Estuve un buen rato en la cocina así que cuando llegó la hora de sentarnos, fui la primera en hacerlo junto con mis hijos que ya tenían hambre. En la mesa estaba toda la comida con excepción del pozole y mis hijos y yo justo dábamos la espalda a la puerta que comunica la cocina con el comedor.
Estaban los dos niños sentados y en la orilla me encontraba yo preparándoles los sopes que tanto les gustan a mis pequeños. En un segundo solo escuche el grito de dolor de mi hija, al voltear la cara vi como una persona había intentado poner dos platos de pozole hirviendo por encima de mis dos hijos.
En el instante verifique que solo mi hija estaba quemada, la arranque de la silla y para cuando habíamos llegado al baño ya le había quitado la blusa que llevaba puesta. Tenía el antebrazo y la mano izquierda totalmente enrojecida, no dejaba de llorar del dolor.
En mi mente corrían las imágenes de la pequeña que conozco en el hospital, del curso de primeros auxilios que tome hace dos años y reaccione bien. Puse el brazo de Miranda bajo el agua de la llave mientras intentaba tranquilizarla, tranquilizarme y analizar la severidad de la quemadura.
Comencé a darle indicaciones a mi esposo, pedí que me trajera las pomadas que tengo en la bolsa, no solo era árnica y desinfectante lo que tenía. Pedí que me trajera mi maleta y el bolso donde guardo los artículos de higiene de los niños porque ahí tenía la pomada para quemaduras.
La pequeña lloraba y el mundo que corría a mi lado pasaba desapercibido. La quemadura gracias a Dios no fue severa. Le puse la pomada de caléndula y abrace a mi pequeña lo más que pude. Ya que estábamos tranquilas deje que fuera con papá.
En cuanto nos tranquilizamos comenzamos a cenar, ¿pueden creer que el plato de pozole que tenía enfrente de mí, el que no se cayó seguía estando caliente incluso para mí que me encantan las cosas muy calientes?Mientras cenábamos iba observando la piel de la pequeña y poco a poco el tono se iba normalizando. Ya cuando estaba jugando se veía bien.
Sé que él hubiera no existe pero ¿qué habría pasado si le cae en la cara, en los ojos o si la quemadura hubiera sido más severa? El accidente ocurrió porque la pequeña levanto la mano, ¿cómo iba a saber que un adulto le iba a pasar dos platos de pozole hirviendo sobre su cabeza?
Sé que en la mesa debemos estar tranquilos pero nunca, nunca se pasa un plato, una taza o cualquier cosa que contenga líquidos calientes por encima de alguien. Ahora entiendo muchas cosas, el que te sirvan de cierta forma en la mesa no es solo muestra de buena educación sino precaución para que nadie te vacié la sopa encima.

Por favor, muestren estas líneas o cuenten esta anécdota a cuanta persona que puedan, adultos, adolescentes, niños, abuelos, tíos, primos, la persona que nos ayuda en casa, etc. Los accidentes se pueden evitar con un poco de sentido común y pensando en los demás.

La vida sigue y no por eso voy a encapsular a mis hijos o voy a intentar controlar todo. Solo quiero que todos estemos conscientes que con el simple y sencillo hecho de intentar ayudar a servir la mesa sin fijarte puedes cambiar la vida de alguien para siempre.
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2 comentarios
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2 respuestas a Concientizando a todos acerca de las quemaduras con agua caliente y los niños

  1. aauuffff, ni los 100 ojos y las 100 manos nos libran de estas cosas!!!

  2. Si lo sé nada nos salva y no podemos controlar todo. Pero creo que al menos, al contarlo, más personas pueden estar conscientes sobre los riesgos del agua caliente y los niños.

    Gracias por tu tiempo y palabras.

    Saludos
    Susana

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