DSCN1299

Nuestra relación con la comida

La nutrición es un tema elemental en la vida de cualquier persona y al ser mamás creo que es muy importante el tomar consciencia de que nuestros hijos formarán sus hábitos, buenos o malos, con la ayuda de lo que vean en casa.

El tener una relación sana con la comida se aprende desde pequeños y como madres a veces no le damos la importancia a nuestra nutrición. Nos preocupa la da la familia pero me alarma la cantidad de veces que he escuchado el uso de la comida como manera de castigarnos a nosotras mismas por algo externo o por alguien. Nada más erróneo y dañino para todos.

Otra muy típica de ser mamá es el terminar comiendo nuestro plato más lo que los pequeños no quieren para no desperdiciar. Momento, no somos el basurero de nadie y aunque no es bueno obsesionarnos con un peso y una imagen de modelo que no es real, tampoco es sano dejarnos a la deriva.

No me considero una experta en la materia, estoy aprendiendo y no intento abarcar el día de hoy lo profundo que es este tema. Sin embargo me preocupa sobre manera como caemos fácilmente en círculos viciosos que además de dañarnos a nosotras mismas, daña a nuestros hijos con nuestro ejemplo.

En mi caso hoy decidí volver a tomar mis hábitos saludables y sanar el círculo vicioso en el que me encontraba y no quería reconocer. Son solo tres kilos y medio de más que he adquirido a lo largo de dos años que dejé de hacer ejercicio constante y fui tomando la comida como una forma de calmar la ansiedad en los últimos meses.

A veces es difícil aceptar que necesitamos ayuda para retomar ese amor por nosotras mismas y el estar sanas, no obsesionadas con el peso, es una buena manera de demostrárnoslo y un buen ejemplo para nuestra familia. Todo cambió hace dos años que regrese a la oficina y deje de hacer ejercicio.

Entre en el circulo vicioso de no tengo tiempo para mí y corro todo el día con muchos proyectos. Adicional a esto comencé a comer peor y a olvidarme de mis bases de alimentación saludable: mucha verdura y fruta. Tuve la suerte de que el embarazo y lactancia me ayudaron a ser más consiente de mi alimentación y lo que es bueno o no para mi cuerpo, sin embargo lo tiré por la borda los últimos meses.

Ahora estoy retomando el gran placer que es el comer sano, el comer cuando realmente tienes hambre y lo necesitas y el elegir lo que es mejor para tu cuerpo. Soy una apasionada del buen comer y eso no lo quiero cambiar, lo que sí quiero cambiar es la razón por la que como y el origen de mis alimentos.

Es un largo viaje de aprendizaje el que estoy tomando pero quiero sentirme con mejores elementos para alimentarme a mí misma, alimentar a mis hijos y aprender juntos.
¿Sienten que su relación con la comida es sana en este momento? ¿Han pasado por alguna etapa que les preocupe? ¿Qué es lo que más les preocupa de la alimentación de sus hijos? Me encantaría leer sus opiniones.
Share to Google Plus
Más galerías | Deja un comentario
Esta entrada fue publicada en alimentación, crianza, embarazo, lactancia, mamás, mujeres, nutrición. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *