Seguridad en casa con pre-escolares

Cuando nos enteramos que vamos a ser papás corremos a comprar libros y a buscar en Internet la mejor manera de prepararnos, de tratar de vislumbrar los cambios que vendrán en nuestra vida y las posibles adecuaciones necesarias a nuestra casa.

Revisamos cada rincón para encontrar los posibles riesgos para los niños y compramos cuanto accesorio encontramos para tapar los contactos eléctricos, proteger las esquinad de las mesas, buscar que las ventanas no se abran demasiado, etc.

Llegan los pequeños y agradecemos el haber previsto esos detalles en cuanto comienzan a moverse por sí mismos. Sin embargo, me he dado cuenta que muchas de las reglas de seguridad se van relajando en cuanto los niños van creciendo. Nada más erróneo que esto, en mi opinión.

Los niños de entre 3 y 6 años siguen explorando y aunque ya son más conscientes de los posibles peligros también son más grandes y más capaces físicamente para escalar y alcanzar donde antes no podían.

Hace poco escuche a una mamá contando que su hijo se tomó un poco jarabe de la tos que estaba a su alcance de manera excepcional y se sentían extrañados porque nunca antes lo había hecho. Reflexionando esto me di cuenta que en casa ha habido ocasiones en que hemos bajado la guardia en algunas situaciones, hemos corrido con suerte pero no debe volver a pasar.

Nunca hay que bajar la guardia en cuestión de la seguridad de los niños en casa. Mientras van creciendo creo que la dinámica debe cambiar y debemos explicarles con más detalle el por qué de las reglas pero nunca bajar la guardia.

No intento crear unos niños sobre protegidos sino unos niños conscientes de los riesgos que hay si toman un cuchillo de la cocina con filo, si se acercan a la estufa cuando algo se está cocinando, si intentan meter algo en un contacto, si se asoman en una ventana desde un edificio muy alto.

Además seguir manteniendo un ambiente seguro es cuestión de enseñarles también a nuestros hijos que cada cosa tiene un lugar: cuchillos, tijeras, medicinas, etc. Que incluso los adultos para no tener accidentes debemos seguir esos paso para no quemarnos en la cocina, para no caernos por un piso lleno de obstáculos y ustedes pueden seguir llenando la lista.

Los niños son unas esponjas y si les damos los elementos para entender el por qué se necesita un ambiente seguro, ellos mismos buscarán mantenerlo e investigarán, exploraran y serán niños pero sin correr riesgos innecesarios.

Me encantaría leer sus opiniones, ¿qué les ha funcionado con niños no tan pequeños y cuáles han sido sus experiencias?

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