Mi amor y mi impaciencia por mi pequeño

Hoy cumples tres años y no puedo creer lo rápido que te me estás yendo. Sé que ya no eres mi bebé, pero como dice tu padre para mí lo seguirás siendo por el resto de tu vida.

Te veo y no puedo ocultar el gran amor que siento por ti, me derrites con tu sonrisa pero también me cuestionas a cada paso. Sabía que ibas a ser muy diferente a tu hermana porque todos los somos, pero con esa personalidad tan diferente con frecuencia me dejas sin armas para poderte guiarte de la mejor manera.

Cómo recuerdo tu trabajo de parto y el gusto que me dio que llegaras a mi vida, a nuestra vida. Después de varias horas intentando un parto natural tú seguías en la misma posición, encajado con ganas de nacer pero por más que todos empujaban por fuera tú no bajabas.

Llegaste a la vida con la facilidad de hacer que los demás hagan lo que a ti te place, con la facilidad de derretir con una sonrisa, a quien decides compartirla, pero también con un miedo inmenso a probar cosas nuevas.La verdad no estoy segura que miedo sea la palabra, simplemente te tomas demasiado tiempo para atreverte a hacer las cosas. Ese tiempo que te tomas me desarma, soy paciente pero ahora entiendo completamente una frase de mi hermano cuando me dijo que “es mucho más sencillo frenar que aventar”.

Te veo ante diferentes circunstancias y por más que intento prepararte el camino para que tu reacción no sea tan adversa, no lo logro y a veces eso es muy frustrante para ti, para mí y para toda la familia.

Tienes una capacidad inmensa para escuchar y para disfrutar de las cosas cuando te decides. Tienes una manera hermosa de ver por los otros. Eres como eres y así te quiero pero hay días que me desarmas y me rompes todos los esquemas.

Alguien me dijo hace unos días que soy una mamá especial al ser mamá de un Mateo y creo que lo entiendo al cien por ciento. Te amo hijo y admiro la manera en que aceptas las adversidades y la manera en que las encaras; en tres años ya llevamos tres visitas a urgencias, incluida una en el extranjero. Sin embargo cuando se trata de encarar la vida diaria no encuentro la manera de hacerte entender que lo más fácil es dejarte ir y aprender de lo que te da la vida.

¿Por qué es tan difícil para ti aceptar las cosas rutinarias o no tan rutinarias, las cosas simples y hermosas que nos da la vida? Se la respuesta: eres muy diferente. Pero me rebelo ante esa respuesta porque no puede ser que no puedas disfrutar de las actividades un simple baño de burbujas, de un día soleado, de un simple día normal.

No digo que este mal, es solo que a veces es muy difícil entender que ha alguien no le guste lo que al 99% de las personas nos gusta. Cuando llegan esos días de manera continua solo puedo volver a repetir que me siento desarmada y que todas mis técnicas, mis palabras y mi paciencia no te son suficientes para hacerte la vida más fácil.

Este viaje ha sido una exposición continua a cosas diferentes, el estar fuera de casa 3 semanas nos ayudado mucho a conocerte y a conocernos como familia pero también hemos tenido días muy difíciles.

Cómo siempre solo cuando tú lo decides lo pasas bien y yo puedo prepararte el terreno de mil maneras pero tú tienes la última palabra y estas creciendo día tras día. Ayer me diste la repuesta, después de días llorando en la playa y en la alberca ayer la disfrutaste al máximo, corriste por la arena, hiciste castillos e incluso pediste nadar.

En la alberca te atreviste a bajar por una escalera tu solo con el apoyo de papá. Incluso inventaste una canción para ti mismo con la sabiduría de un adulto: “Tengo miedo, aunque tenga miedo puedo hacer muchas cosas, puedo hacer cosas solo aunque tenga miedo”.

Te amo pequeño y estás creciendo y superándote a ti mismo día a día. Sabemos que debemos ser pacientes, es solo que hay días muy difíciles que me hacen cuestionarme mi manera de guiarte. Espero ser lo suficientemente fuerte para darte las herramientas para volar solo, para empujarte cuando lo necesites y para sostenerte cuando así lo requieras también.

Quiero que vueles pero tampoco quiero aventarte antes de tiempo ni darte tanta protección que solo quieras quedarte a mi lado. Es difícil encontrar el término medio y solo le pido a Dios su guía para poder hacerlo y sobre todo para mostrarte mi amor a cada paso.

Solo puedo terminar este escrito diciéndote que TE AMO y espero que ese amor te sea suficiente.

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1 comentario
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Una respuesta a Mi amor y mi impaciencia por mi pequeño

  1. Anonymous dijo:

    Que lindo post!!! Me gusto mucho…
    Me un poco identificada, mi bebé tmb es de darle su tiempo, aunque yo todavia lo atribuyo al apego el tiempo lo dira.

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