Tardes de principes y princesas

Esta semana ha sido muy intensa para mis pequeños y han estado muy contentos con amigos en casa. Para Mateo fue su primera vez de recibir amigos suyos en su casa, su cuarto, compartiendo sus cosas. Había tenido invitados pero siempre eran los hermanos o hermanas de los amigos de Miranda, esta vez fue diferente y fue todo un suceso.

Quiso invitar a una amiga y a un amigo, los invitamos a pasar la tarde y si les soy sincera estaba preocupada de que no llegarán, ya saben como son las cosas de niños puedes tener todo el plan y en un segundo tenerlo que cambiar y no asistir.

Llego primero su amiga y no podía de la emoción, la abrazaba y la pequeña también estaba muy emocionada. La hermana, cómo es lógico quería enseñar también su habitación pero le pedí que al ser amiga de Mateo fueran primero a la de él. Entró orgulloso enseñando sus posesiones, después pasaron a la habitación de la hermana y pasó lo que tenía que pasar, la pequeña prefirió jugar a cosas de princesa.

Jugaron los tres en lo que llegaba el amigo y ahí se nivelo el asunto. Los niños estuvieron jugando muy bien por su lado y las niñas por el suyo. Al rato ya corrían los cuatro juntos muy contentos. Puedo decir que fue una tarde exitosa porque los niños estuvieron contentos y mi hijo se sintió orgulloso de mostrar su espacio y compartirlo.

Ayer fue diferente, la invitada fue una amiga de mi hija a la cuál mi hijo conoce perfectamente. Comimos juntos y después las niñas se levantaron a jugar. Tuve que pedirle a mi pequeña que no se olvidará de su hermano porque no lo estaban incluyendo en el juego.

Al principio Mateo fue solo el observador de las pequeñas mientras jugaban hasta que cambiaron de actividad. Se disfrazaron: Mi hijo de un pirata, y las niñas de princesas. Me moría de la risa al verlos pasar: una princesa en moto, la otra en patín del diablo y el pirata en triciclo. 

La cosa se puso un poco turbia cuando llegaron a la actividad del baile porque las dos princesas querían al pirata al mismo tiempo y cada una lo jalaba de un brazo. Intervine para que tomarán turnos y fue ahí cuando mi hija recibió una sopa de su propio chocolate: Juliette y Mateo estuvieron bailando largo y tendido y ya no querían cambiar de pareja.

Mi hija se sintió excluida y además no puede soportar el que los demás no jueguen como ella dice. Estamos trabajando con ella en que no siempre tienen que ser las cosas como ella dice y que los demás pueden opinar y decir como jugar. Justo cuando la cosa estaba más tensa llegó la hora de las clases de Ballet. Les comente que el chiste de tener invitados es jugar todos y no excluirse pero ya era hora de vestir y peinar a las dos princesas para irnos al ballet.

A la hora de peinarlas aún estaban un poco enojadas las pequeñas pero en el momento que Miranda le enseño su gel con estrellas y brillos y decidieron peinarse iguales fueron una vez más las mejores amigas y se abrazaban para demostrarlo.

Salí con mis tres pequeños a la calle y les recordé la regla de obedecer en cuanto mamá dice «alto» y el no jugar cuando cruzamos la calle. Los tres iban felices cantando algunas frases: marchen, corran, marchen, corran. 

Las niñas disfrutaron de su clase mientras yo jugaba con Mateo. A la salida fuimos a comprar una galleta y a dar un paseo. Terminamos en un camellón muy amplio jugando; primero los deje correr a los tres solos y después decidieron jugar a las princesas, el príncipe y yo era la bruja que los perseguía.

El juego duró hasta que la mamá se canso y se acercaba la hora del baño. Fuimos a dejar a Juliette a su casa y la mejor señal que lo pasó bien fue que no quería regresar aún a su casa. Mientras caminábamos a casa mi hija me dijo que lo había pasado muy bien pero que quería repetir el ir sola a casa de Juliette sin que fuera mamá.

En fin, creo que ambas tardes fueron muy exitosas y los niños se divirtieron. Por otra parte me encantó que mi hija me pida ir a jugar a casa de su amiga sola porque significa para mí que vamos bien en cuanto a independencia, ya veremos después.

Share to Google Plus
Deja un comentario
Esta entrada fue publicada en trivialidades. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *