Museo Tamayo Measuring the universe

Measuring The Universe por Roman Ondák

Ayer decidimos salir temprano de la casa para aprovechar la mañana haciendo algo diferente y pasamos una mañana increíble. Mi idea original era llevar a los pequeños al Castillo de Chapultepec, sin embargo la votación general le dio un gane sin lugar a apelación a ir a un museo.

Decidimos explorar, una vez más, el Museo Tamayo y quedamos encantados con las exposiciones que tiene en la actualidad. Por ahora quiero hablarles de la que más impresión me causo: «MEASURING THE UNIVERSE«   de Roman Ondák

Del artista hasta ese momento no sabía nada y puedo decir que llegamos de casualidad a verla pues yo quería hacer el recorrido del lado opuesto y mi hija insistía que fuéramos hacia allá. Justo a la derecha de la taquilla se encuentra la tienda del museo y una sala que no pueden perderse.

A mi parecer es una obra imperceptible a simple vista pero te atrapa y te permite ser parte de ella.
Al entrar a la sala lo único que percibí fue un espacio muy amplio con paredes blancas y algo escrito en las paredes de manera muy peculiar. Nos acercamos y nos dimos cuenta que eran nombres de personas y números pero seguíamos sin comprender nada, sin embargo la sensación que me dio esa habitación inmensa llena de nombres fue de paz. Los niños corrían y nosotros nos preguntábamos que significaba.

Cuando me disponía a salir para leer la explicación se acerco la encargada del museo y nos invito a participar en la obra. Nuestra respuesta fue un sí y después investigamos en que consistía nuestra participación. Resulta que lo que teníamos que hacer era elegir un lugar en la pared, pararnos y dejar que midieran nuestra estatura. De esta manera la señorita lo indicaba con una raya con plumón negro, escribía nuestro nombre y la fecha.

No puedo decirles lo contentos que estaban los niños de participar, ellos fueron los que eligieron los lugares para papá, mamá y después los suyos. Fue muy interesante encontrar un espacio disponible para mí porque digamos que soy de la estatura promedio, sin embargo mi esposo y mis hijos no tuvieron para encontrar un lugar.

Después de que se retiró la señorita no dejábamos de pasear de un lado al otro de la habitación con un sentimiento muy positivo en el corazón. Me gustó mucho y aunque no me puedo calificar como una experta en arte, si les puedo decir lo que me gusta y lo que me hace sentir bien.

No se pierdan la oportunidad de formar parte de una obra de arte que va viajando alrededor del mundo para después formar parte de un libro con las fotos de las paredes. El arte se vive, se ve y se siente aunque uno sea el observador pero tener la oportunidad de ser un elemento me dejo un sentimiento muy positivo y les permitió a mis hijos ser parte también. 

No dejen de hojear los libros que hay a la salida para que aprendan un poco más del porque de la obra y del artista.

En fin, espero que les guste a ustedes también. Se termina el 31 de Julio.

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