Trastes sucios

Cuestión de Actitud

La vida nos puede dar días buenos, no tan malos o muy malos, sin embargo depende de nosotros cómo nos queremos sentir y como queremos recordar nuestros días. Hoy lo comprobé una vez más.

Soy una persona bastante ordenada y me encanta tener mis días planeados hasta el punto de ponerme de muy mal humor con los imprevistos. Esta manía de esperar que todo salga justo como lo planee ha ido disminuyendo durante los últimos años y la razón es mis pequeños.

Yo solía decir mucho la frase siguiente frase: “El hombre propone y Dios dispone” pero ahora la vida me ha enseñado que “Dios y los niños disponen”. En el caso de hoy no fueron mis pequeños los que cambiaron el rumbo sino la persona que nos ayuda en la casa.

La contratamos hace un mes y de este mes ya me ha pedido, le he dado y se ha tomado 7 días. El balance no es muy bueno y lo que me dolió hoy es que no me avisara. Confié en ella y se que viviendo una época difícil personalmente. Esto lo puedo entender sin embargo no me cabe en la cabeza que después de tomarte el jueves y viernes de la semana pasada hoy no te presentes a trabajar y no tengas la decencia de avisar, no pido más.

Así que tuve 4 días, muy largos, sin ayuda y con la mente programada para que la ayuda llegará hoy. Hice lo elemental estos días: cocina, camas, baños, ropa pero el polvo comienza a notarse en los muebles. Para colmo ayer en la noche decidí que estaba cansada y que no iba a lavar los trastes de la cena porque llegaba esta niña hoy por la mañana. Cual sería mi sorpresa cuando no llegó.

Hoy fue una mañana divertida pues regresaron los niños al Cole después de 15 días de vacaciones. Me levante temprano para no ponerme histérica por no tener nada listo y logré salir solo con unos minutos de retraso. Además estaba confiada de que esta chava iba a llegar en cualquier momento, lo cual no paso.

En lugar de comenzarme a estresar con ¿cómo resolver la comida, la casa, la oficina, los niños, etc? Decidí tomarlo con calma y resolviendo una tarea a la vez; mi misión del día fue estar bien conmigo misma y con mi familia. 

Salí de la oficina, fui por los peques y les explique que la comida iba a tardar un poco más de lo habitual. Llegamos, nos lavamos manos, nos cambiamos y mientras ellos jugaban yo cocinaba. En lugar de estresarme y decirles que ellos jugaran por su cuenta mientras yo preparaba algo sencillo, me involucré en su juego de príncipes y de vez en cuando interactuaba con ellos.

Comimos tranquilos y a la hora de limpiar la cocina fue lo mismo. Normalmente les pido que me dejen terminar y acabamos de malas todos, sin embargo hoy me funciono involucrarme un poco en su juego y así los tres nos divertimos.

La casa no esta tan limpia como me gusta, sin embargo mis hijos y yo tuvimos un día genial. Hay trastes aún por lavar y comida por preparar para mañana pero hoy puedo decir que me siento tranquila con el resultado. Y les puedo decir que comprobé una vez más que al estar tranquila los niños cooperan más conmigo y además hasta mi esposo se ofreció a ayudarme cuando normalmente lo tengo que pedir.

Fue un buen día, ¿qué tal el suyo?

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Una respuesta a Cuestión de Actitud

  1. OR² dijo:

    Oye pues tendré que tomar tu consejo más a menudo, porque por acá la casa sigue siendo un caos! Y lo peor es que poniéndome de malas no se arregla nada, al contrario…

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