Día sin agenda

Hoy me siento como en pausa, tranquila y como si las horas corrieran a mi lado sin tocarme, sin influirme, sola en mi mundo, pausado y detenido.

La perspectiva de volver a trabajar me tiene contenta, me tiene ilusionada y tranquila. Muchas cosas cambiaran en nuestra rutina pero si nos esforzamos la esencia y el tiempo de calidad será el mismo.

Como un ejercicio para mi misma de dejar las cosas ser, el día de ayer no organice mi semana. Simplemente me senté con mi esposo a ver la tele desde las 8pm sin ponerme a recoger lo que quedo tirado ni tener mi agenda al lado para organizar todos mis pendientes.

Así que hoy amanecí sintiéndome diferente, tranquila y es raro para mí que sean las 10 AM de un lunes y todavía no organice todas mis actividades semanales. En fin, no es algo que creo que me funcione siempre pero así lo quise hacer hoy y me siento tranquila.

La primera cosa que me dijo mi mamá al enterarse que voy a regresar a trabajar fue que mantuviera la calma y vaya que tiene razón. Yo soy perfeccionista y me gusta hacer todo de la mejor manera que puedo y como consecuencia me estreso y acabo con un humor de perros.

Esta vez lo tengo que hacer diferente, tengo que poner prioridades en mi vida y aceptar que no soy perfecta, que las cosas se van hacer de manera distinta ahora que ya no este todo el día en la casa y que no pasa nada.  Mi esposo me conoce más que yo y me dijo lo siguiente: «Tienes que dejar que la casa no sea una des tus prioridades porque vas a terminar muy mal y estresada«.

Y la verdad es cierto, ahora que hay un nuevo elemento en mi vida mis prioridades son las siguientes: Mi familia, es decir, mis hijos, la relación con mi marido, mi relación conmigo misma y mi trabajo. No va a pasar nada si los closets no están perfectamente ordenados o si hay polvo en alguna esquina.

Pensarlo es fácil, sin embargo el dejar de controlar algo que siempre has controlado toma su tiempo. Tengo una persona que me ayuda, soy muy afortunada, pero aún así hay cosas que me gusta hacerlas yo o que las hago los fines de semana que no está para poder revisar y enterarme como esta la casa.

Este fin de semana justo hice lo que no voy a tener que hacer cuando trabaje. Llegamos del super, compramos todo lo del mes, con excepción de los perecederos y había muchísimo por guardar. Estábamos cansados y en lugar de ponerme a descansar con mis peques y mi esposo empecé a guardar todo. El guardar no tiene nada fuera de lo normal, pero mientras guardo reorganizo las cosas, limpio las alacenas y voy moviendo todo de un lado al otro dejándolo todo como a mi me gusta y en el orden que según yo debe de ser.

Lo disfrute y a mitad de la tarea me percate que es algo que quiero dejar de hacer para no estar exhausta y tener tiempo de calidad para mi misma y para mi familia.

Y a ustedes ¿Qué les cuesta dejar fuera de su control? ¿Alguna actividad en específico, ninguna o todas?

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