mom with three kids

Autoestima después de los embarazos

Hoy no se porque me acorde de una crisis de autoestima que tuve hace unos meses. La verdad ahora me siento bien conmigo misma pero algo detono el recordarlo, quizá la proximidad a la vida laboral me tenga más sensible de lo habitual.

No se si a ustedes les paso pero después de tener a mis dos hijos me tomo tiempo retomar mi valor como mujer.Me sentía muy bien como mamá pero me faltaba el valorarme como mujer independientemente de mi nuevo rol de mamá al 100%.

Me pasó algo muy chistoso, sentía que mi único valor lo tenía porque era capaz de dar vida a otro ser humano. Quería otro bebé para poder asegurarme que mi fertilidad era lo que me daba valor. Estaba muy equivocada.

Antes de ser mamá yo era una mujer profesionista entregada a mi pareja y a mi familia. Al enterarme que estaba embarazada tuve realmente conciencia de mi fertilidad y de la capacidad de dar vida que tiene una mujer.

Esos 9 meses de espera son maravillosos porque te permiten cambiar poco a poco tu manera de ver la vida. En el preciso instante que sabes que un ser vivo esta dentro de ti, alimentándose de ti, de lo que tu comes, acompañándote en tu día a día, sintiendo cada emoción tuya, algo cambia y ese algo es maravilloso.

Sin embargo yo perdí temporalmente mi valor de mujer al ganar el valor de la maternidad. Mi marido no se cansa de repetirme lo buena mamá que soy y que no podía haber escogido otra mejor mamá para nuestros hijos. Ese comentario que ahora me halaga me causaba dolor porque sentía que por lo único que estaba conmigo era por lo dedicada y amorosa que era con mis hijos.

Yo tome la decisión de dejar mi vida laborar para quedarme a cuidar a mis pequeños y es una decisión de la que no me arrepiento pero me encontré de repente con una mujer que no conocía, una mujer que era capaz de dar la vida por un ser que había crecido en sus entrañas.

Con el tiempo me fui dando cuenta de lo equivocada que estaba y hoy valoro cada parte de mi, desde mis momentos antes de ser mamá como estos tres años y medio que me han cambiado y me han hecho ser la mujer que soy hoy. Una mujer plena y completa con ganas de vivir la vida al máximo y con ganas de aprender de sus hijos pero al mismo tiempo seguir creciendo como persona, independiente de la pareja y los hijos.

Una Susana plena por lo que es y por lo que ha vivido hasta hoy.

Yo me perdí por unos meses hasta que aprendí que la maternidad es un regalo de Dios pero que tu valía como persona ahí está y puedes seguir siendo una mujer profesionista o no, sin que tu valor como mujer se deba poner en duda.

¿Les paso algo similar? Me encantaría escuchar su historia

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