La peor mamá

No se si seré la única o si les ha pasado a ustedes pero hoy me siento como la peor mamá del mundo. ¿Qué hago con dos seres que no entiendo y no me entienden?

Se que mis hormonas no ayudan nada y por eso estoy tan sensible, pero por más que analizo las cosas no se que hacer con mis pequeños y no se si lo que hago día a día es correcto.

Creo que lo de mi hija ha sido cansancio y por eso esta tan llorona, en cuanto al pequeño espero que sea un diente porque no entiendo el porque llora por todo y en ambos casos, solo quieren que les haga yo las cosas.

Ayer mi hija me puso al límite durante media hora. Los días de natación llega cansadísima, incluso llega dormida. Claro esta, se duerme una hora y se despierta a las 6pm con un humor que no hay quien aguante. Ayer no fue la excepción, me pido a las 6:30 que la llevará a dormir, que estaba muy cansada. Yo tenía todo preparado para bañar al hermano pero preferí atenderla. Antes de dormirla necesita que le ponga el nebulizador 5 minutos para que no le den ataques de tos y aunque sabía que estaba cansada le puse el vapor frío.

Ahí empezó todo, fue un llorar continuo por más que yo la tenía cargada para que estuviera descansando. Le di su jarabe para la tos, lavada de dientes, pijama y a la cama. Todo esto en un llanto interminable pero manejable, todo fue el ponerla en la cama cuando empezaron los berridos.

Normalmente cuando comienza a llorar le digo que necesito que me hable para poder ayudarla, le pido que respire y suele calmarse. Por otro lado, si prefiere llorar y es un berrinche, le pido que se vaya a su cuarto porque a los demás nos duelen los oídos con sus gritos. Esta vez hice lo mismo y fui a bañar a su hermano. Todo el baño fueron gritos, berridos, alaridos y me llamaba continuamente. Sabe que de esa manera yo no voy, si se tranquiliza yo voy y la abrazo pero a gritos yo no entiendo.

Para que les hago el cuento largo paso media hora hasta que se tranquilizo y la pude abrazar. No la regañe, solo la abrace al final y le dije que me encantaría ayudarla pero que si solo llora yo no puedo entender que pasaba. Estuve seria con ella en la cena y ya para la hora de dormir se disculpo por haber llorado.

Hoy por la mañana, yo creo que no descanso porque amaneció de malas y se dedico a molestar al hermano. Como resultado fue una mañana de llantos para irnos al colegio. Después no me puedo quejar tuve una mañana increíble con amigas hasta comencé a escribir una entrada en el blog, pero me interrumpieron porque no me pueden ver en la compu.

Aunque recargue las pilas no fue suficiente para no sentirme devastada ahora. Después de comer fuimos a buscar una clase de ballet para la pequeña, iba con su tutu y todo, super ilusionada. Nos fuimos caminando porque queda a tres cuadras y los dos se divirtieron mucho con el piso del salón de clases y el gran espejo. De ahí caminamos un poco y los deje jugar y correr mientras regresábamos a casa.

La pequeña se cayó y se raspo horrible las rodillas. Regresé con la peque cargada y el otro arrastrando porque estaba cansado. Llegue a curar a una y el otro no paraba de llorar porque quería que yo le diera su leche y le lavara las manos, no acepto ni siquiera que la persona que me ayuda le diera su rana y su biberón para que se sentara en su sillón favorito.

Fue una hora de consentimientos, con hielo, pomadas, curitas y todo lo que tenía a la mano para que dejara de llorar porque le dolía. Prendí la tele y con eso se tranquilizaron un poco los ánimos. Me puse a jugar con él pequeño y después de un rato me volví a sentar al lado de mi niña. El peque empezó a llorar por todo, porque no podía cerrar un huevito, porque cogió mi cartera y se la quite, hasta que no pude de la desesperación y me pare a preparar el baño.

Ya eran las 6 y mi hija estaba con los ojos cerrados en lo que saque las pijamas, fue un baño entre alaridos de uno y del otro. Y yo con los ojos llenos de lágrimas de la desesperación.

Hay días en que pueden gritar, berrear, hacer berrinches y yo puedo estar tranquila, hoy no es uno de esos días. Tuve que recurrir a la tele para tratar de nivelar los ánimos pero ni así aceptaron que la chava que me ayude les hiciera las cosas, no me aguantan pero quieren que yo les haga todo. En verdad, no lo entiendo.

En fin, espero no sonar como una loca maniática desesperada por sus hijos, pero así me siento hoy y solo espero que me baje mañana o pasado para que este nivel hormonal se pase. ¿Qué puedo hacer? Quizá tomarme una semana de baja cada mes cuando tenga el síndrome premenstrual, sería ideal pero no es posible.

Soy mamá al 100 % y amo a mis hijos, solo que hay días que no soporto el mínimo grito y siento que todo lo que hago con ellos esta equivocado.

A alguien le ha pasado algo similar?

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